Perifoneo: El caso José Antonio Meade

DJ 09/04/2018

Lo que es

José Antonio Meade es el mejor candidato que el sistema priísta podría haber puesto, de ello no cabe duda. Prestigiado operador financiero del sistema tanto priísta como panista, ha sido funcionario de carrera de alto nivel, sus antecedentes vienen desde el famoso Fobaproa. Fue secretario de estado con  Calderón y ha ocupado todas las carteras posibles de ocupar con Peña Nieto.

Ha sido elogiado y reconocido por todas las élites de la clase política y financiera, bueno, hasta Anaya del PAN la he hecho múltiples reconocimientos. Es de hecho el mejor candidato del sistema predominante, y de su expresión política PRI y PAN. Ni un Osorio Chong, ni Manlio Fabio Beltrones ni, mucho menos, junior´s engreídos como Videgaray y Aurelio Nuño lo estarían haciendo mejor.

Si cuenta con la mayor experiencia y fortaleza en el modelo económico y de reformas promovidas por esos dos partidos y “entusiastamente” apoyados por la izquierda perredista y si sería la mejor garantía de continuar el mismo rumbo, pero sin las torpezas y tropelías de Peña

Pero tiene frente a sí varios problemas y obstáculos que parecen infranqueables; por un lado un aparato político y gubernamental encabezado por el que podría ser el presidente mexicano más desprestigiado y torpe del que tengamos memoria; corruptelas comprobadas y cínicamente encubiertas; gobernadores que le operaban su política, en la cárcel o huyendo, una política exterior deleznable, una violencia organizada o  no que no deja rincón del país a salvo de la delincuencia y de las policías igual o más temibles que los propios malandrines.

La gente, la pobrería y lo más grave, las clases medias, lo que queda de ella, bueno, hasta muchos de los ricachones están hartos de Peña Nieto y sus pifias; no es casual que abandonen en cascada ese sistema que suponen va hacía un inevitable hundimiento. Cualquiera otro candidato que fuera del PRI la estaría pasando mal y se vería igual o peor.

Meade es, ahora, el negrito en el arroz, todo lo que haga será criticado en las redes y entre los “ilustrados”. Pero falta camino, fichas y cartas que jugar. Hasta Trump empezó a jugar las suyas, claro, a favor del “buen chico” Peña y no tardan en operar las organizamos empresariales y consultores internacionales; igual la crema y nata de la intelectualidad liberal se aprestan para cerrar filas en torno al sistema y con Meade. Aunque más justo sería decir que sus preferencias se dividen entre Anaya y Meade; pero por ahí irán todos.

Hay poder, hay sistema y habrá raudales de dinero, desde hace algunos años en cada elección parecen jugarse el todo a la vida o la muerte. Las palancas, tornillos, estructuras y factores del poder y del sistema se afinan,  se vienen utilizando a todo lo que da en todas las elecciones del planeta; ¿Por qué aquí donde somos casi inventores de la corrupción, la impunidad y la simulación no habrían de operar? Al tiempo.