¡ARRANQUE DE ALARIDO!

Ni a cual irle. Fue un par de señores juegazos en el arranque de las semifinales en la Liga JAPAC de Segunda Fuerza.

¡REFUERZO GENUINO!
El relevista (refuerzo) Luis Ochoa ponchó al zurdo Oliver Cardona con situación de corredores en segunda y tercera y el score apenas 1-0, para el out 27 que le dio a Sinaloa Ci5 Sport-Taller Harper una angustiante victoria en el juego 1 de la Serie Semifinal.

Fue un verdadero juegazo en que prevaleció un soberbio pitcheo por ambos lados y que mantuvo el score 0-0 hasta, precisamente, ese noveno inning de alarido en que Christian Rodríguez abrió tanda con doblete. Enseguida, tras fallar en su intento de avanzar al corredor con toque pero este a final de cuentas anclara allá por un pasbol, Daniel Torrero JR recibió pelotazo. Enseguida Salcido elevó corto al center, pero el veteranazo Temo Ley, en un poema de turno, dio hit dentro del cuadro con el que cayó el 1-0.
En la parte baja Nolan Pérez abrió con sencillo y luego de que César Espinoza fuera dominado, el corredor emergente Ruvalcaba se estafó segunda y tercera. Ahí se quedó esperando el batazo oportuno ya que Eybar Morales rodó por la antesala, Alfredo Baldenebro recibió base y luego vino el chocolate a Carmona.
Tras un gran duelo de abridores entre Nicolás Félix y Luis Corrales en 7 tandas, más tarde el pitcher ganador fue Ochoa y el perdedor Ángel Lara.

PAULO DE «ORO»- ZCO
Luego de que el alto mando del equipo rival decidiera llenar las bases con boleto intencional a Kristopher Romero, para lanzarle a Paulo Orozco en la parte alta del inning 12 y la pizarra 1-1, este se creció ante tal afrenta y respondió con sencillo productor de dos anotaciones que eventualmente marcó diferencia ya que los Bravos ganaron 3-2 a NyC Travels-Dinamicos JR.
Fue otro sensacional juego de postemporada en la UD JAPAC.
Había sido la tribu la que pegó primero con dobletes consecutivos, tras un out, de Jaime Novelo y Raúl Landeros en la tercera entrada. El score se empató en la quinta con single de Luis Manjarrez.
Y así se trenzaron en una gran batalla hasta esa doceava en que Landeros pateó la estrategia rival.
El serpentinero ganador fue, una vez, Ramón Sánchez y el perdedor Luis Larrañaga. Salvó, aunque con una carrera, Juan Fernando López.