Gobierno de Trump compra dos de los mayores centros de detención para migrantes en California

El gobierno del presidente Donald Trump concretó la compra de dos de los mayores centros de detención para inmigrantes en California, en una operación valuada en 1 mil 500 millones de dólares, con el objetivo de ampliar la capacidad del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para ejecutar su política de deportaciones masivas.

Los inmuebles adquiridos son el Centro de Detención de Otay Mesa, ubicado en la frontera entre California y México, y el Centro de Detención de California City, en el condado de Kern. Ambas instalaciones pertenecían a la empresa penitenciaria privada CoreCivic, y ahora pasarán a ser propiedad del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

De acuerdo con autoridades estadounidenses, la compra fue posible gracias a los recursos aprobados recientemente para fortalecer la infraestructura migratoria. La administración Trump busca reducir la dependencia de prisiones privadas y aumentar la capacidad de detención de inmigrantes mientras se desarrollan los procesos de deportación.

La decisión ha generado reacciones encontradas. Mientras el gobierno sostiene que permitirá reforzar la seguridad fronteriza y agilizar las deportaciones, organizaciones defensoras de derechos humanos han expresado preocupación por la expansión del sistema de detención migratoria y las condiciones en las que permanecen los migrantes bajo custodia.