Trump presiona a Sheinbaum para frenar más cruces migratorios

La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está presionando al gobierno de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, para que adopte nuevas medidas destinadas a impedir que migrantes indocumentados crucen la frontera entre ambos países, de acuerdo con un reporte publicado este jueves por Bloomberg.
La exigencia estadounidense surge después de que las detenciones de migrantes en la frontera alcanzaran en julio su nivel más alto desde que Trump inició su segundo mandato en enero de 2025, aunque los cruces irregulares continúan por debajo de los niveles registrados en años anteriores.
Según el reporte, el secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Marco Rubio, transmitió el mensaje durante la reunión privada que sostuvo el miércoles en Washington con el secretario de Relaciones Exteriores de México, Roberto Velasco.
La presión estaría encabezada por el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Stephen Miller, y una de las principales exigencias sería que México tome acciones para impedir que sus propios ciudadanos lleguen a la frontera con la intención de ingresar irregularmente a Estados Unidos.
Sin embargo, una medida de este tipo representaría dificultades jurídicas para el gobierno mexicano, debido a que la Constitución reconoce la libertad de tránsito de los ciudadanos dentro del territorio nacional. Esto incluye el desplazamiento desde los estados del sur hacia el norte y la zona fronteriza.
La migración no fue el único asunto abordado durante el encuentro. Marco Rubio también pidió “acciones decisivas” en el combate al tráfico de fentanilo y otras drogas, así como contra los cárteles y organizaciones criminales que operan entre ambos países.
Por su parte, el gobierno mexicano informó que durante la reunión se revisaron los avances en materia de seguridad, combate al tráfico de drogas y armas, delincuencia organizada transnacional y reducción de la migración irregular. Velasco reiteró que la cooperación bilateral debe mantenerse con respeto a la soberanía, responsabilidad compartida, confianza mutua y coordinación sin subordinación.
Las nuevas presiones de Washington se producen en medio de una agenda bilateral marcada por las negociaciones comerciales, la seguridad fronteriza, el combate al narcotráfico y las políticas migratorias implementadas por la administración de Donald Trump.










