Riada en Nepal deja 939 muertos; miles siguen desaparecidos

La devastadora riada que golpeó Nepal continúa dejando un panorama crítico seis días después del desastre, con 939 personas fallecidas en territorio nepalí y 3 mil 925 reportadas como desaparecidas. Las labores de búsqueda y rescate se mantienen entre enormes cantidades de lodo, rocas y escombros, mientras las autoridades intentan llegar a comunidades aisladas y localizar a posibles sobrevivientes. Al sumar las cifras reportadas en el Tíbet, el saldo asciende a 955 muertos y 4 mil 471 desaparecidos.
La fuerza del agua arrasó carreteras, viviendas y otras construcciones en diferentes regiones. De acuerdo con estimaciones realizadas a partir de imágenes satelitales, más de 2 mil 500 edificios fueron destruidos en el valle del río Trishuli. Uno de los sobrevivientes, trabajador de una planta hidroeléctrica en Rasuwa, relató que la crecida llegó con una fuerza comparable a la de un tsunami y que quedó atrapado en el barro antes de ser rescatado y trasladado a un hospital.
Más de 21 mil integrantes de las fuerzas de seguridad participan en las operaciones de búsqueda y rescate, apoyados por especialistas extranjeros. Uno de los principales desafíos se encuentra en proyectos hidroeléctricos, donde cientos de trabajadores permanecen sin localizar y existe el temor de que algunos hayan quedado atrapados en túneles. Entre las personas desaparecidas también se encuentran 592 ciudadanos extranjeros, mientras helicópteros y equipos terrestres continúan llevando ayuda a las zonas afectadas.
Expertos atribuyen la violenta crecida al colapso de un enorme glaciar, que provocó un torrente de agua y escombros sobre la región del Himalaya. Las autoridades mantienen la alerta ante el riesgo de nuevos deslaves y crecidas, mientras numerosas familias recorren hospitales y morgues buscando información sobre sus seres queridos. El Gobierno de Nepal ha advertido que las pérdidas económicas provocadas por la catástrofe ascienden a miles de millones de dólares.










