Y contra Peña, nada…

Redacción 21/05/2020

Eduardo Valdez Verde

¿Qué pacto oculto o por debajo de la mesa existirá entre Andrés Manuel López Obrador y el ex presidente Enrique Peña Nieto que a pesar de lo que se diga, se rumore o se exhiba del anterior sexenio, en los hechos no hay nada concreto como para jalarlo a rendir cuentas?


¿Qué acuerdos se hicieron antes de que Peña Nieto se fuera de Palacio Nacional como para que no se le moleste ni con un citatorio y éste se pasee por Estados Unidos y Europa tranquilamente con su guapa novia?


Ambas preguntas dan para la sospecha porque resulta incongruente que la bandera de la 4T sea el combate a la impunidad, pero no haya iniciado ninguna averiguación (o al menos no que se sepa) contra quien llevó las riendas del país durante los últimos 6 años.


Es curioso y muy raro, por decir lo menos, que la artillería de esta administración y de sus simpatizantes se enfoque sólo en Felipe Calderón, quien hace 7 años y medio dejó la silla presidencial. Cierto es que Calderón es quien más figura en medios y se ha ganado las críticas con su excesivo protagonismo, pero por qué no agarrar parejo?, ¿por qué no investigar a todos los ex presidentes, desde Salinas hasta Peña Nieto?


Hasta el momento de lo único que acusan a Calderón es de haber declarado la guerra al narco, lo que provocó miles de muertos durante su sexenio. Salvo ese señalamiento, al ex panista no lo acusan de enriquecimiento ilícito. Es inexplicable entonces ese afán de linchamiento contra Calderón, quien tiene tiempo para ser oposición, buscar tener su propio partido y hasta sacar un libro sobre su gestión.


No ha habido un Presidente de la República con tanto poder concentrado en sus manos como López Obrador. Tiene todo de su lado para ordenar investigaciones a fondo en contra de sus antecesores, pero en lugar de irse por la vía legal, se enfrasca en acusaciones banqueteras contra Calderón y sale con la ocurrencia de que se consulte al pueblo si se enjuicia o no a los expresidentes.


Se le olvida a AMLO que la justicia no se puede ni se debe llevar a consulta. Para eso está la Fiscalía federal y las fiscalías estatales. Para eso está la Unidad de Investigación Financiera y obviamente los tribunales federales y la Suprema Corte.


La justicia se debe aplicar a secas. Llevarlo a consulta es una más de esas ocurrencias para salir del paso y distraer la atención.


Es muy preocupante que un diario como El Universal documente y exhiba en su portada que Peña Nieto benefició a un empresa de sus familiares con contratos por más de 12 mil millones de pesos, pero que de parte del Gobierno federal no se pueda o no se quiera armar una investigación sólida en su contra.


Con pacto de impunidad o sin él, Peña Nieto no ha sido molestado en este año y medio de la 4T, algo que se presta ya a muchas sospechas.

LIBRETA DE APUNTES
La decisión de levantar la Ley Seca en Sinaloa ha sido un desatino de Quirino Ordaz. Ya se vio cómo esto vino a provocar aglomeraciones afuera de los expendios, justo cuando los riesgos de contagio por Civid-19 son mayores.


Faltan todavía las reuniones y pachangas que si duda se armarán en fin de semana.


Agréguele usted la molestia de muchos ciudadanos que ven cerradas mercerías, estéticas, papelerías, tiendas de ropa y calzado, mientras los expendios levantan sus cortinas.


¿Meterá Quirino reversa o ganarán los intereses de las cervecerías?