IA avanza en salud, pero dermatología mantiene al especialista como pieza clave

Culiacán, Sinaloa.- La inteligencia artificial ha comenzado a abrirse paso en el campo de la salud como una herramienta de apoyo para identificar padecimientos, incluido el cáncer de piel, mediante aplicaciones y sistemas capaces de analizar imágenes de lunares o lesiones cutáneas. Sin embargo, en dermatología su alcance sigue siendo complementario y no reemplaza el diagnóstico clínico ni los estudios médicos especializados.

La dermatóloga Mariana Rochín Tolosa explicó que, aunque la inteligencia artificial puede ofrecer una orientación útil, aún no detecta lesiones cancerígenas mejor que el ojo humano cuando se trata de fotografías comunes tomadas a simple vista. Señaló que su precisión mejora cuando se alimenta con imágenes dermatoscópicas, obtenidas con un dermatoscopio, aparato utilizado en consulta médica que permite observar con aumento las características internas de la piel.

La especialista indicó que muchas aplicaciones móviles disponibles para analizar lunares trabajan con criterios previamente establecidos en dermatología, como la regla del ABCDE, que evalúa asimetría, bordes, color, diámetro y evolución de una lesión. Estas plataformas pueden alertar sobre características sospechosas, pero no ofrecen un diagnóstico definitivo.

Rochín Tolosa subrayó que el único procedimiento que confirma un cáncer de piel es la biopsia acompañada de estudio patológico, por lo que insistió en que cualquier resultado obtenido mediante tecnología debe ser valorado por un dermatólogo, ya que el diagnóstico médico también depende de antecedentes clínicos e interrogatorio especializado.