Suspenso en Canadá antes de las elecciones del lunes

Redacción 20/10/2019

Canadá.- En el último día de una tensa campaña, el primer ministro Justin Trudeau y su rival conservador Andrew Scheer queman este domingo los últimos cartuchos para convencer a los numerosos indecisos y evitar un gobierno minoritario en Canadá, como prevén los sondeos.

Tras 40 días de enfrentamientos, polémicas y promesas electorales, los dos grandes partidos que se alternan en el poder terminan la campaña como la empezaron: con igualdad en la intención de votos. En la víspera de la votación, el suspenso es total.

«Necesitamos un gobierno progresista fuerte que una a los canadienses y luche contra el cambio climático, no una oposición progresista», dijo Trudeau durante un mitin de campaña en la periferia de Vancouver.

Liberales y conservadores tienen entre 31% y 32% de las preferencias, según los últimos sondeos, lo que no les permitiría lograr una mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes de 338 curules.

Un gobierno minoritario estaría obligado a contar con el apoyo puntual de formaciones más pequeñas como el partido Nuevos Demócratas (NPD) de Jagmeet Singh, tercero en las encuestas (20%), o los independentistas del Bloque de Quebec.

Coincidencia o no, los líderes de los cuatro partidos terminan todos sus campañas este domingo en la provincia de Columbia Británica, donde está Vancouver: Trudeau y Scheer, Singh y la jefa de los verdes Elizabeth May participan en sus últimos mítines en esta región donde los verdes y los neodemócratas amenazan a los liberales.

En Vancouver, precisamente, Scheer acusó nuevamente a Trudeau de aferrarse al poder por medio de una coalición con el NPD, cosa que tanto este partido como los liberales niegan.

«La alternativa es clara: o bien un gobierno del NPD con la máscara de Trudeau, que aumentará los impuestos, destruirá empleos, debilitará nuestra economía y les quitará a ustedes más dinero, o bien un gobierno conservador mayoritario que no gastará más de lo que le ingrese y que les inyectará dinero en los bolsillos», dijo a sus partidarios en un mitin.

Sostiene también que Trudeau buscará seguir en el poder aunque obtenga la segunda posición. Según Scheer, corresponde al dirigente del partido más votado dirigir el gobierno, pero los expertos no coinciden.

Analistas aseguran que en el sistema parlamentario canadiense es posible que un primer ministro saliente se mantenga en el gobierno aunque no obtenga la mayoría de asientos, siempre que logre el apoyo de una o más formaciones para que la Cámara vote a su favor.

– Posición incómoda –

Trudeau reitera insistentemente su llamado al electorado a «mirar hacia adelante» y que un retorno de los conservadores al poder tras cuatro años de gestión liberal tendrá como consecuencia recortes presupuestarios y un retroceso en la lucha contra el cambio climático.

En la perspectiva de un gobierno en minoría, los liberales estarían en mejor posición que los conservadores, al tener más afinidad con el NPD que sus rivales. El líder del NPD ya dijo que excluye toda alianza con Scheer y los suyos.

Scheer, que no ahorró críticas al jefe de gobierno saliente a lo largo de toda la campaña, tratándolo a menudo de «mentiroso» e «hipócrita», se encontró en posición incómoda este fin de semana.

Salpicado el sábado por informaciones de prensa según las cuales su partido habría financiado una campaña sucia contra una pequeña formación política rival, Scheer se negó reiteradas veces a confirmar o desmentir la noticia, lo que le valió críticas sobre su falta de transparencia.

Anteriormente ya había conocido momentos difíciles al defender una postura contraria al derecho al aborto y sobre su doble nacionalidad canadiense y estadounidense.

Trudeau, ya debilitado por acusaciones de injerencia política en un caso judicial, se vio a su vez en dificultades semanas atrás cuando se difundieron imágenes de su juventud en que aparecía con la cara pintada de negro. El primer ministro debió presentar disculpas por esos actos «inaceptables».

Con información de Agence France-Presse.